La madrugada del domingo 23 de noviembre de 2025 se convirtió en un escenario de caos y traición en Acambay, cuando un operativo de recuperación vehicular desató un enfrentamiento armado que duro cerca de una hora. El incidente no solo dejó a un policía estatal fallecido y varios heridos, sino que expuso una alarmante revelación: los agresores eran policías municipales , incluido a su Director de Seguridad Pública.
Todo comenzó alrededor de la 1:30 de la mañana. Tras el robo de una camioneta Ford Bronco roja que transportaba un vehículo Razer, el dueño pudo rastrear la unidad gracias al GPS de un celular que iba dentro. La señal apuntaba directamente a la zona de La Loma y Loma de Juando en Acambay.
Inmediatamente, se coordinó un despliegue de 50 elementos de la Policía Estatal y 5 efectivos de la Guardia Nacional. Sin embargo, al llegar al punto de ubicación, el grupo de seguridad fue recibido con una andanada de disparos. Las fuerzas estatales y federales repelieron el ataque, iniciando un tiroteo que mantuvo la tensión en la zona durante sesenta minutos.
Cuando el enfrentamiento cesó, la realidad golpeó a las autoridades: el grupo armado que los había atacado estaba compuesto por miembros de la policía local. En el lugar, se logró la detención de 12 policías municipales , entre ellos el mismísimo Director de Seguridad Pública de Acambay, Iván Ángeles González , además de diez hombres y una mujer policía.
Las autoridades aseguraron tres patrullas municipales (una de ellas sin número de identificación), la camioneta Bronco y el vehículo Razer robados. De igual forma, se incautó un arsenal significativo: 8 armas largas y 6 armas cortas , incluyendo fusiles de asalto de alto calibre como Bushmaster, HK 5.56 mm y Galil ACE, todas ellas con sus cargadores abastecidos y listas para el combate.
Lamentablemente, este violento episodio dejó consecuencias fatales. El policía Jair Ernesto Salazar de la Policía Estatal perdió la vida. Además, resultaron lesionados otros elementos estatales como Lorena Souverville Santillán, con una lesión en el ojo, y Edgar Almazán Rodea, con una herida de bala en la inglés. Dos elementos de la Guardia Nacional, Marco Antonio Chimeo Antele y Saúl Aldo Cedillo, también resultaron heridos, pero se retiraron por sus propios medios al Hospital Militar en la Ciudad de México.
Este incidente apunta a una posible colusión criminal dentro de la corporación municipal. El uso de armamento y vehículos oficiales en un acto de robo armado, seguido de un ataque directo a fuerzas de seguridad estatales y federales, subraya la gravedad de la situación y la urgente necesidad de una investigación profunda en el cuerpo policial de Acambay.














