Con el objetivo de recuperar los espacios públicos y brindar tranquilidad a las familias mexiquenses, el Gobierno del Estado de México ha puesto en marcha el programa “Senderos Seguros”. Esta iniciativa busca transformar calles que antes se percibían como peligrosas en rutas iluminadas y vigiladas, especialmente diseñadas para proteger a las mujeres y niñas de la entidad.
El programa no solo se trata de pintura y bacheo, sino de una estrategia integral que combina tecnología de punta con la rehabilitación de la infraestructura urbana. A través de una inversión conjunta entre diferentes niveles de gobierno, se están interviniendo puntos críticos en municipios con alta densidad poblacional y retos históricos en materia de seguridad.
Iluminación y vigilancia: El nuevo rostro de las calles
Uno de los pilares fundamentales de estos senderos es la mejora radical en el alumbrado público. Se está instalando tecnología LED y sistemas de iluminación solar, lo que garantiza que las avenidas permanezcan claras incluso ante fallas eléctricas. Una calle iluminada es el primer paso para disuadir la comisión de delitos.
Además de la luz, la seguridad se refuerza con herramientas tecnológicas de videovigilancia. Estas cámaras están conectadas a centros de mando para reaccionar de forma inmediata ante cualquier emergencia. Municipios como Texcoco, Toluca y Ecatepec ya forman parte de este esfuerzo, donde se rehabilitan banquetas y calles para que caminar por ellas deje de ser un riesgo y se convierta en un derecho ejercido con plena confianza.

Más que obra pública: Apoyo directo contra la violencia de género
El programa “Senderos Seguros” reconoce que la infraestructura por sí sola no es suficiente. Por ello, se trabaja de la mano con la Secretaría de las Mujeres, ofreciendo una red de apoyo para quienes atraviesan situaciones de violencia. Más allá del concreto y las lámparas, existe un compromiso humano para acompañar a las víctimas.
Para esto, se mantiene activa la Línea de Apoyo, disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Se exhorta a la ciudadanía a reportar cualquier anomalía o situación de riesgo de manera inmediata. La meta es clara: hacer del Estado de México un lugar donde todas puedan caminar libres, seguras y sin miedo a cualquier hora del día.














